Tocá un signo para ver sus correspondencias. La línea de puntos marca la costura: ahí el recorrido empieza en infrarrojo y vuelve a cerrar en ultravioleta, sobre el mismo Cáncer.
Las cinco líneas horizontales son los reflejos que anota la tabla —«8 es 4 reflejado»—: cada número es 12 menos el otro, así que los dos signos quedan a la misma distancia de Cáncer, uno de cada lado. El eje del espejo es la vertical Cáncer–Capricornio, y esos dos no se reflejan en nadie porque son el eje.
Trece filas para doce signos: la última es Cáncer otra vez, una vuelta después. No tiene nota ni planeta propios porque serían los mismos; lo que sí trae es el ultravioleta y la vocal Ö.